Reseña del libro nada por: Oswaldo Angel varilla Velázquez
Introducción
La novela nos narra la vida de una
joven llamada Andrea, una adolescente que decide viajar a Barcelona hacia la
casa de unos parientes con la ilusión de estudiar y tener un mejor futuro. La
historia de desarrolla después de la Guerra Civil, y en resultado todas las
personas quedaron afectadas no solo económicamente, también personal y
sentimental, en fin quedaron un poco desequilibrados.
Andrea se da cuenta de esto que
llega a la casa de sus parientes, cada individuo que vive en esa casa actual de una manera muy particular que a ella le
provoca una gran curiosidad.
Su estadía con estos parientes tan
particulares en la ciudad de Barcelona la ayudó a poder encontrarse a ella
misma y a tomar el primer paso hacía su adultez y madurez.
Los Personajes
Andrea: la joven protagonista que
fue en busca de un mejor futuro a Barcelona
Juan: tío de Andrea, un personaje
un poco agresivo y frustrado. Su frustración fue provocada por el poder que
Román tenía sobre éste y su fracaso matrimonial con Gloria.
Angustias: hermana de Juan y Román,
ella encarna la crueldad. Su presencia se hace insoportable, principalmente
para Andrea ya que ésta quería acabar con sus sueños.
Gloria: esposa de Juan, su vida se
resume en que está en una relación desde adolescente con un hombre que la
somete a sus reglas, la soledad, el aburrimiento y el más absoluto vacío en su
interior.
La abuelita: encarna un papel
femenino tradicional: religiosa y madre para sus hijos. Ella representa la
inocencia en comparación a los demás personajes de la historia.
La criada: siempre con su gato
negro, as la personificación de todo lo oscuro y tétrico que representa la casa
y sus habitantes.
La madre de Ena: as una mujer
infeliz como madre y como esposa, y se niega a cualquier satisfacción personal.
Ena: es el personaje más desafiante
e inspirador para Andrea ya que ésta sigue sus propios criterios y se da un
cierto valor como mujer.
Una reseña de Nada, de Carmen Laforet
Andrea es una joven huérfana de 18
años que llega a Barcelona, justo después de la Guerra Civil, a estudiar
Filosofía y Letras.
Es acogida en casa de su familia
materna, en un piso de la calle Aribau. La vivienda refleja de alguna manera la
situación en la que se encuentran sus ocupantes: otrora un piso cómodo y
elegante, ha sido reducido y en él se apiñan muebles viejos, junto con olores
desagradables y un desarreglo y descuido permanentes.
Allí viven, entre grandes penurias
económicas, la abuela de Andrea, una viejecita cada vez más flaca e indefensa;
sus tíos Angustias (una solterona beata), Román (bohemio y provocador) y Juan
(un pintor atormentado); el hijo y la esposa de éste, Gloria (una mujer joven,
de origen humilde y aparentemente muy ingenua); Antonia, la criada (un
personaje sombrío), y Trueno, el perro de Román.
Las peleas entre los hermanos y el
control férreo que Angustias pretende ejercer sobre Andrea hacen que las
ilusiones que ésta tenía respecto a una vida feliz en la gran ciudad se
desvanezcan. Sólo le quedan las clases de la universidad, donde conoce a Ena, una
muchacha encantadora, perteneciente a una familia rica y aparentemente feliz, y
a otros jóvenes (todos aspirantes a artistas -pintores, escritores-
provenientes de la clase acomodada).
Cuando Angustias decide retirarse a
un convento, Andrea se siente liberada y comienza a conocer por su cuenta
Barcelona, recorriendo sus calles y recovecos y frecuentando más a sus amigos.
Sin embargo, todo se complica cuando Ena entabla una relación sentimental con
Román y se aparta de Andrea.
Paralelamente, las palizas que Juan
le propina a Gloria aumentan a niveles insoportables, aunque no son más que el
reflejo de sus frustraciones.
Lejos de tratar de calmar las
cosas, Román se empeña en animarlas, demostrando un odio visceral hacia ambos.
La verdad es que Román siente una gran atracción por Gloria y no soporta verse
rechazado.
Mientras, Pons, un joven de la
universidad, rico y poco atractivo, convence a Andrea para que acuda a una
fiesta, casi en calidad de novia. Va, entusiasmada, pero se da cuenta de que no
encaja en su ambiente y que no siente nada por su pretendiente, lo cual es
interpretado por ella como un fracaso.
Al regresar, se encuentra con la
madre de Ena, que le revela que de joven estuvo enamorada de Román, quien le
causó un gran daño. Por eso teme que Ena sucumba también a los encantos del tío
de Andrea. Lo cierto, sin embargo, es que la amiga estaba al tanto de esta
situación y simplemente quería vengar a su madre, haciéndole creer a Román que
le interesaba.
Al final, Román se suicida, lo que
genera un gran revuelo y dolor entre la familia de Andrea y acrecienta el
deterioro psicológico de sus miembros. Ena se traslada a Madrid junto con su
familia y un año después el padre de ella le ofrece trabajo a Andrea, que, por
supuesto, acepta. La novela termina con la partida de la protagonista, muy
temprano, cuando todos duermen, y con la sensación -en ese momento- de que lo
que se lleva de allí, del viejo piso de la calle Aribau, luego de un año, es,
precisamente, nada.
Lo que transmite Nada, de Carmen Laforet
Frente a un entorno sombrío, a una
Barcelona empobrecida por la Guerra Civil, a una familia devastada por ésta y
por el mal manejo de sus relaciones entre sí, aparece una joven llena de
optimismo y esperanza en el futuro.
El contraste produce en ella, luego
de un año, efectos importantes. Al contrario de lo que piensa, su estadía en el
piso de la calle Aribau sí que le deja algo. Le queda la visión y la vivencia
de un mundo real, duro y descarnado, del que no se puede escapar. Pero a su vez
la convicción de que puede sobrevivir a él y mantener la esperanza, la lozanía,
la fuerza. Le ha dejado, pues, la madurez, aunque un poco prematuramente.
El estilo y la técnica en Nada, de Carmen Laforet
Junto con autores como el Premio
nobel de literatura Camilo José Cela, Carmen Laforet forma parte del grupo de
escritores de la postguerra que narran sin tapujos la vida de España durante
esos años, dejando en evidencia las duras condiciones económicas y morales que
aquella había generado.
Con un estilo descarnado, bautizado
como tremendismo, desean transmitir gráficamente estas circunstancias. Las
palizas de Juan sobre Gloria son un claro ejemplo de este estilo en Nada, de
Carmen Laforet.
Asimismo, sin necesidad de
comentarios o argumentos políticos, reflejan la gran injusticia social y las
diferencias de clases que la confrontación bélica no hizo sino aumentar.
Por otro lado, la autora es
original al utilizar la técnica de narrar la novela en primera persona, para
darle un toque más intimista, más directo, con descripciones detalladas y
metafóricas de los objetos y de los lugares. Todo esto, en su conjunto, hace de
Nada una de las novelas más memorables de la literatura española del siglo XX.
Comentario
Recomiendo este libro es muy bueno
te invito a leerlo te enamoraras del esta novela en lo particular la recomiendo
mucho espero te des el tiempo de leerla intenta y no te arrepentirás
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